| Simbolos de la Mar ..el Faro y la Barca ubicada en el interior del Puerto de la Luz |
Mostrando entradas con la etiqueta barca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta barca. Mostrar todas las entradas
sábado, 2 de noviembre de 2013
lunes, 15 de abril de 2013
El Cambullonero...Muelle de Las Palmas..Gran Canaria
.
En los jardines a la entrada del muelle de Las Palmas de Gran Canaria.
Autentico oficio porteño, tiene sus orígenes allá por el año de 1920 cuando la escasez de todo tipo de productos que no fueran los propios de la isla era la tónica común.
La procedencia del termino” cambullonero” viene de la expresión inglesa “come buy on” que en castellano traduciríamos como “ven a comprar” y que se convirtió para nuestros paisanos en la más simplificada “Cambullón”.
Estos vendedores marítimos eran capaces de ofrecer en trueque desde un pájaro canario, pasando por un timple, hasta una mantelería calada confeccionada por expertas manos de artesanas de Ingenio; además de penicilina, latas de carne, leche en polvo, tabaco rubio, y hasta una maquina de fotografiar de la marca alemana “Leika”. En fin, todo valía y lo más importante era que lo que no fuera capaz de conseguir un “cambullonero” era, simplemente, porque no existía. Como diría un buen amigo mío, Cambullonero él, “ eso no lo busque porque si no lo conozco yo es que aun no se ha inventado”.
http://www.revistatara.com/modules.php?name=News&file=article&sid=7565
En los jardines a la entrada del muelle de Las Palmas de Gran Canaria.
Autentico oficio porteño, tiene sus orígenes allá por el año de 1920 cuando la escasez de todo tipo de productos que no fueran los propios de la isla era la tónica común.
La procedencia del termino” cambullonero” viene de la expresión inglesa “come buy on” que en castellano traduciríamos como “ven a comprar” y que se convirtió para nuestros paisanos en la más simplificada “Cambullón”.
Estos vendedores marítimos eran capaces de ofrecer en trueque desde un pájaro canario, pasando por un timple, hasta una mantelería calada confeccionada por expertas manos de artesanas de Ingenio; además de penicilina, latas de carne, leche en polvo, tabaco rubio, y hasta una maquina de fotografiar de la marca alemana “Leika”. En fin, todo valía y lo más importante era que lo que no fuera capaz de conseguir un “cambullonero” era, simplemente, porque no existía. Como diría un buen amigo mío, Cambullonero él, “ eso no lo busque porque si no lo conozco yo es que aun no se ha inventado”.
http://www.revistatara.com/modules.php?name=News&file=article&sid=7565
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
