practicado en las islas,tambien podemos encontrar
en el levantamiento de arado una de las pruebas
fuertes de nuestros luchadores
| Levantamiento de arado | ||||||||||||||
| Una de las características más destacadas de los aborígenes de las Islas Canarias era la ejercitación física, hoy conocida como deporte , transmitida de generación en generación, como la lucha canaria, lucha del garrote, esquiva de piedras, pulseo de piedras ,etc... El levantamiento del arado es el penúltimo de estos juegos ya que su origen se debe a dos aspectos; el primero, la introducción del arado romano; y el segundo, a su formación casi de inesperada ya que se produjo, según cuenta la historia, por un «pique» entre dos campesinos. Como podemos contemplar el canario siempre ha buscado la superación física antes y ahora con elementos rudimentarios como piedras y palos, o nuevos, como el arado romano. Pero este deporte debe su difusión y perfeccionamiento a Don José Rodríguez Franco conocido como «Faro de Maspalomas» el cual, después de una carrera como luchador invencible, cogió su arado y recorrió toda Canarias enseñando la práctica de esta nueva versión de un juego tradicional. Es, a partir de él, cuando se crea escuela, saliendo jóvenes prometedores y sabiendo con esto que este juego perdurará. Los componentes del arado son: timón, cabeza, yugo, frontiles, «aguijá». En ocasiones, el Faro ponía unos tres sacos de arena o tierra, para incrementar su dificultad. La técnica del arado no consta sólo de la fuerza del deportista, sino también , como decía «el Faro», del «geitillo». Esa es la clave: el «geito» a la hora de proceder al levantamiento del arado. Es importante la colocación de las manos en el timón, una en la punta puesta la mano izquierda con los dedos hacia abajo y la derecha más adelantada y al revés, con la palma y dedos hacia arriba, para entonces, aplicar las fuerzas en el sentido de las palmas, permitiendo realizar el «tirón» que posibilita elevar el arado. El timón se apoya en el muslo izquierdo, bien colocado y empezamos la ascensión, para lo que son necesarias: mucha muñeca, fuertes brazos, cintura y buenas piernas. Después comienza lo más difícil, el descenso, que según Maestro Pepe, hay que hacerlo poquito a poco, a pulso y suavemente. Esto es porque lo requiere el ejercicio como demostración de dominio del mismo y porque dejarlo caer bruscamente podríamos hacernos mucho daño y romper alguna pieza del arado. Finalizado el descenso, «El Faro» solía sostener el arado a media altura y darle una vuelta, para que lo pueda ver el público. Entre otros levantadores se pueden citar a Eusebito Navarro, que según viejos, de pequeños habían oído hablar de levantamientos que hacía en público, Antonio Concepción, joven gomero de altura y fuerza descomunal, luchador, que murió antes de ir al servicio militar. de él se afirma que un día, para indicar la casa de su padre, cogió el arado por la cabeza y con el timón la señaló. Hermenegildo Ramírez, llamado «el brazo de Hierro», u otros como Santiago Santana Rodríguez nieto del «Faro», Guillermo Rocha, «pollo de los Olivos», en La Palma, Juan Ramírez «Pollo del Castillo», Cástor Castro Morales, fueron singulares levantadores. | BIBLIOGRAFÍA Juegos deportivos tradicionales Centro de la Cultura Popular Canaria | |||||||||||||
